Están las grandes estrellas mundiales, aquellos que atraen al público y lo entusiasman con su talento y golpes espectaculares. Y luego está el protagonista inesperado, el que entra de puntillas y, en pocos días, se convierte en otro ídolo al que aplaudir. En el motorola razr Miami Premier Padel P1, esto le ha ocurrido a José, el limpiacristales de las pistas del Miami Beach Convention Center, que desde el inicio de la semana se ha convertido en una de las figuras más queridas. Español de Madrid, 44 años, José acompaña al Qatar Airways Premier Padel Tour en la mayoría de las 24 paradas anuales, pero sigue trabajando como limpiacristales “normal” en España, donde vive con su mujer, su hija Lucia y su hijo Alvaro.
“Empecé mi aventura con el padel hace 10 años, a través de la empresa para la que trabajo”, comenta. “Era otro mundo, los cristales solo se limpiaban una vez al día. Pero con el aumento de fotógrafos y cámaras para las retransmisiones en directo, se hizo necesario limpiarlos más veces y teníamos que hacerlo muy rápido porque había muy poco tiempo. Es un paso fundamental también para los jugadores, porque un cristal sucio o el sudor pueden condicionar el punto y el partido”.
Y así nació su estilo inconfundible: acompañado por la música del DJ, José improvisa una danza rapidísima, una especie de hip hop al estilo padel, y sale de la pista inevitablemente entre los aplausos del público. Un público que luego lo intercepta también durante los descansos entre partido y partido, cuando José se mueve por las pistas para hacer una pausa. Como uno de los jugadores, él también es detenido con frecuencia para una foto o un apretón de manos.
“Me pasó por primera vez hace cinco o seis años. Entraba a la pista como siempre y al final escuchaba los aplausos, pero pensaba que eran para los jugadores. Luego descubrí que eran para mí, y me di cuenta de que había pasado algo importante. Esto también es una señal de que el padel está creciendo y se está haciendo cada vez más popular”.
Hablando de espectáculo y grandes jugadores, José menciona a sus favoritos: “Galan, tanto como persona como jugador. Luego Di Nenno, un gran chico y un luchador increíble. Pero todos son siempre muy amables conmigo”.
Pero no solo es show, porque ser el limpiacristales de un circuito tan importante requiere máxima atención: “Hay una gran diferencia entre los torneos indoor y outdoor, las condiciones cambian completamente. Por ejemplo, la humedad exterior, o la temperatura y la calidad del aire en el interior. Son factores que afectan al cristal y, por lo tanto, a la pelota, hay que tener cuidado”.
Una constante, sin embargo: “Nunca limpiar con agua y jabón, los productos químicos pueden afectar al cristal. Siempre se limpia solo con agua”, concluye, mientras termina de preparar todo lo necesario para las semifinales del sábado, donde una vez más será una figura clave para el espectáculo en las pistas.
